Balón en la Red: El paraíso del televidente…

Fuente: César Huerta

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¿Y qué pasaría si todo fuera diferente? ¿Quién ganaría si los esquemas ampliamente conocidos cambiaran? Este miércoles, una probadita de eso. Cancha del Estadio Azteca. Partido de alto calibre: América-Chivas en Semifinales de la Copa MX. Un deleite para quien puede asistir. Y para quien no, será un sueño hecho realidad la posibilidad de elegir. De tener el poder. Será el paraíso del televidente…

Cuatro distintas cadenas en México han confirmado la transmisión del encuentro: Televisa (junto con TDN), TVC Deportes, ESPN y TV Azteca. Será el aficionado quien decida cuáles narradores prefiere escuchar. Qué señal desea sintonizar. A quién no quiere “soportar” durante 90 minutos. El poder de la gente. Como aquel anhelo utópico que cantaba John Lennon: “Power to the people”.

Esto sería absolutamente imposible si se tratara de un partido de Liga MX. ¿Por qué el miércoles sí? Desde su nacimiento, la Copa MX fue desdeñada no sólo por aficionados, sino también por las empresas televisivas. Pasar encuentros de primera fase sólo era atractivo para las cadenas emergentes, deseosas de llevarse una rebanada del futbol mexicano, aunque fuera pequeña y desabrida. Las compañías consolidadas no lo consideraban un buen negocio.

Así, para tratar de incentivar, la llamada “familia del futbol mexicano” acordó que quienes pasen los duelos de la ronda de grupos tendrían derecho a transmitir los de instancias definitivas. Es por eso que el miércoles, aunque el partido sea en el Estadio Azteca, propiedad de Televisa, con el América (de la misma empresa) como local, todos pueden tomar la señal para sus respectivos canales.

La excepción son aquellos que “osaron” oponerse previamente al duopolio televisivo que controla el balompié azteca desde hace muchos años: Fox Sports, que cuenta con los derechos en exclusiva de León y Pachuca, así como Chivas TV. Por eso la Final entre Panzas Verdes y el Guadalajara (2015) se vio en México sólo a través de una señal.

¿Quién gana con lo que viviremos el miércoles? Por supuesto, la afición. Quizá algunos seguidores del América optarán por Televisa y su inevitable tendencia hacia el color amarillo. Los rojiblancos, en cambio, estarán felices de escuchar a Christian Martinoli y Luis García narrar un Clásico Nacional por primera vez. Habrá también quien prefiera otras voces a través de ESPN o en TVC Deportes.

En la guerra del rating, es previsible un triunfo arrollador para TV Azteca. Pero en lo demás, hay desde ahora un gran ganador: el aficionado. ¿Qué pasaría si todo el futbol mexicano fuera como el miércoles? ¿Si todos los partidos pudieran verse por diversos canales? ¿Si el poder de decisión estuviera en manos de la gente? ¿Si las televisoras tuvieran que preocuparse no sólo por vender anuncios a un mercado mono o duopolizado, sino también por ofrecer un producto que se gane la simpatía de quien lo sintoniza? ¿Cuánto mejoraría la calidad de lo que vemos?

De regreso a la triste realidad, tendremos que reconocer eso como una dulce utopía. Sueño guajiro, que le llaman. Y es que en México, demostrado de sobra está que el negocio es primero; la calidad de lo que se ofrece al espectador, después. El acaparamiento de transmisiones televisivas genera dividendos suficientes como para pensar que el esquema no cambiará en el futuro cercano.

Pero por ahora, a disfrutar. El partido por sí solo ofrece un manjar. Le da vida a la Copa MX. Y enardece una añeja rivalidad precisamente en el semestre en que América cumple 100 años de vida. Quienes asistan a la tribuna del Azteca, que lo gocen. Quienes lo vean desde su casa, que disfruten desde ahora del poder que no siempre tienen: el de elegir. Será el paraíso del televidente…

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